La segunda edición de La Canguilera tuvo lugar en la agencia Paradais DDB, donde los estudiantes de la Facultad de Comunicación y Artes Mónica Herrera pudieron vivir de cerca cómo se trabaja una idea dentro de una agencia de publicidad.
La agencia Paradais DDB fue la sede de la segunda edición de La Canguilera, un espacio donde estudiantes de la Facultad de Comunicación y Artes Mónica Herrera experimentaron de primera mano el proceso de conceptualización y desarrollo de ideas dentro de una agencia publicitaria.
Durante la jornada, los participantes recibieron briefs reales de las marcas Veris y Suzuki. El desafío consistió en resolverlos bajo la presión del tiempo, desarrollando propuestas competitivas y alineadas a los estándares del entorno profesional. Más allá de presentar una respuesta inmediata, la dinámica los impulsó a investigar, cuestionar sus primeros planteamientos y encontrar enfoques creativos e innovadores.

Recopilamos los testimonios de algunas de las estudiantes que formaron parte de esta experiencia:
Uno de los mayores retos fue transformar un buen hallazgo (insight) en una campaña sólida. Aunque su equipo identificó una idea fuerte desde el inicio, el proceso nos enseñó que un buen punto de partida requiere trabajo constante para convertirse en una propuesta integral.
Kelly Villamar, estudiante de Marketing Digital, segundo año
Valoro la forma de colaborar con compañeros de otras carreras y encarar un sector desconocido para mi. Nuestro equipo investigó y recopiló información a contra reloj antes de presentar la propuesta final, al final fue muy bueno recibir retroalimentación directa del equipo de Paradais DDB.
Ana Paula Parra, Marketing, segundo año

Para mí, lo más valioso fue la retroalimentación de los revisores, ellos no se quedaban con la primera propuesta, sino que los empujaban constantemente a pensar un poco más y no quedarnos en la primera propuesta.
Mía García, Comunicación y Relaciones Públicas, segundo año
Esta experiencia nos permitió tener un primer gran contacto con un entorno mucho más profesional y exigente. Aunque fue estresante, nos ayudó a ver qué podemos mejorar.
Arianna Estrada, Marketing, segundo año
Este tipo de experiencias reales y que trasciende las aulas de clase reafirma que el verdadero aprendizaje no se limita al espacio del campus, sino que se expande, cobra vida y se enriquece directamente en el quehacer de los entornos laborales reales.