La animación también puede contar historias difíciles. Así lo demuestra “Bala Perdida”, un cortometraje animado desarrollado por estudiantes de titulación de la Universidad Casa Grande, que utiliza el lenguaje visual para abordar la violencia y las consecuencias que deja en las personas y en su entorno.
Durante la sustentación, el equipo presentó el proceso creativo detrás del proyecto: desde la construcción de personajes y escenarios hasta el desarrollo de la narrativa, el movimiento y la atmósfera de cada escena. Cada decisión visual fue pensada para transmitir la tensión de la historia y mostrar cómo la violencia puede convertirse en un ciclo que se repite.
Más allá de su propuesta estética, “Bala Perdida” evidencia el potencial de la animación como herramienta para representar problemáticas sociales desde nuevas perspectivas. El proyecto combina técnica, creatividad y sensibilidad para construir una experiencia audiovisual que invita a mirar, comprender y reflexionar.
